DOMINGO OTOÑAL EN EL RETIRO

 

 

Era Noviembre del 2001 y quise mandar unas fotos de nuestro parque por antonomasia a Miriam. Así que me armé con la cámara y decidí darme un paseo... Estoy entrando por la Puerta, que da justo enfrente de la calle Ibiza. El día era inmejorable.

 

 

Como puede verse, árboles aún frondosos brindan su sombra apacible en las márgenes de los senderos

 

 

En un apartado, un mini parque para niños, con columpios y otros juegos, donde éstos se divierten mientras sus progenitores toman el sol apaciblemente.

 

 

 

 

Como sabes, en otoño, tras las lluvias proliferan las setas, sobre todo el níscalo. Esta chica, ¿estaría buscando setas o la lentilla?

 

 

Seguimos el camino, y vamos directos al antiguo Paseo de Coches. Antes se utilizaba para coches, primero de caballos y luego a motor. Pero la contaminación, tanto acústica como de humos, era tal, que tuvieron que prohibir el paso de los mismos. En la actualidad, los únicos vehículos que se ven son una especie de isocarros de gasolina, bicicletas, monopatines...

 

 

Esta es la única sala de fiestas que hay en el Parque. Antaño, competía con Pavón. Pavón se quemó... o la quemaron, no se sabe... y tras un montón de años Florida Park también cerrada, abrió con indudable éxito de público. Aquí fue donde vi por primera vez, en mi adolescencia, a María Dolores Pradera cantar en directo.

 

 

Aquel día, en el Paseo de Coches, donde también se instalan los eventos de la Feria del Libro, había... “esto”...

 

 

Siguiendo en línea recta, cruzando el Paseo de Coches, nos encontramos con estas escaleras y la placita con la estatua ecuestre del General Martínez Campos.

 

 

Los perros son mi debilidad... y mucha gente viene aquí a pasear no sólo el amo –ama, en este caso- sino también al perro.

 

 

Una de tantas calles que tiene el pulmón de Madrid, con árboles, setos muy bien recortados... A la gente le gusta pasear por estos caminos, pues resulta muy relajante

 

 

Esto es en la placita del monumento a Martínez Campos, con sus bancos que invitan al descanso y la relajación. Apetece tomar un libro, ponerse unos auriculares con música apacible y leer hasta que el sol se pierda en el horizonte.

 

 

 

Otro camino con las hojas del otoño alfombrado el paseo

 

 

 

 

Siguiendo recto desde la plaza de Martínez  Campos, llegamos al Monumento a Alfonso XII, rey español que restauró la dinastía de los Borbones. A la derecha, aunque no se ve hay una gran explanada, toda verde.

 

 

El Monumento a Alfonso XII es, en cierto modo, el eje central de donde parten caminos que bordean el Estanque.

 

 

Una pareja se da un tierno abrazo amoroso, fundiéndose con los colores del otoño... No sólo la primavera inspira a los enamorados.

 

 

Entre árboles aún vestidos con sus hojas y los colores del otoño, un rayo de sol contempla al tranquilo paseante

 

 

 

 

El Retiro está lleno de pequeños monumentos a diversos personajes de la Historia de España.

 

 

Era Sábado,  y a pesar de tan largo puente que teníamos, la poca gente que queda en Madrid, decidió venir al Retiro a pasear.

 

 

 

 

El otoño avanza y sus colores anarajandos empiezan a vislumbrarse entre el recuerdo del verdor estival

 

 

 

 

Clásica imagen de esta época del año: papá con niño paseando al sol, con el puesto de helados cerrado hasta el año que viene.

 

 

 

 

Uno de tantos bustos. Justo detrás, aunque no se ve bien, está el Palacio de Cristal, un inmenso invernadero donde hoy se celebran exposiciones.

 

 

Se ocultó el sol tras una nube, justo en el momento de tirar la foto. Este es el camino a la Fuente de la Alcachofa, bordeando el Estanque.

 

 

La Fuente de la Alcachofa al Fondo, en línea, hacia la derecha, con el único monumento al Diablo en todo el mundo, el Angel Caído.

 

 

Al amparo de la Fuente de la Alcachofa, en una pequeña explanada, hay una terraza donde se puede uno sentarse y tomar algo mientras los críos, como esta niña, se entretienen con las palomas.