NOCHES BLANCAS

 

Dedicado a R.C., con cariño

Pilar

 

Felices sueños

 

Deja tristezas, preocupaciones y estallidos violentos del alma a la puerta de la habitación. No permitas que traspasen el umbral en ningún momento. Da rienda suelta a tu capacidad de crear belleza. Libera toda la poesía, sin rima ni medida, que late en ti. Que la noche sea tu más fiel aliada, nunca tu enemiga. Vive con intensidad hasta el último detalle.

 

Cierra tus ojos y aléjate de lo prosaico y empobrecedor. Colma tus sentimientos de nuevas ilusiones. Deja que la paz te enrede en sus brazos. Aprecia la tibia caricia de la brisa. Recuerdas momentos, inapreciables instantes que, en alguna ocasión, te conmovieron hondamente. No te importe si una lágrima furtiva te anega las pupilas. Río manso que se lleva el lastre que encadena el corazón. Sé libre en tus sueños. Sé viento, pero no huracán.

 

A la orilla de tu playa vendrán mansas olas que traerán consigo sutiles mensajes de otros mundos. Rumor incesante que aplaca vestigios de trasnochada tempestad.

 

Ya tu faz se viste de inalterable sosiego. Ya la respiración es más pausada. El tenue aliento de Morfeo va envolviéndote. Allá, perdido en la distancia sin fin, va quedando el mundo. Volar por los espacios siderales.

 

Duerme. Duerme y que tus sueños sean siempre felices. Que jamás ninguna nube de pesadumbre venga a alterar tu firmamento límpido. Siempre placer y dicha. Déjate llevar por tu sensibilidad... Tu rostro dibuja una pleamar de sosiego. Sosiego que cubre ya hasta la última fibra de tu ser... Felices sueños.

 

Madrid, 3 de agosto de 1987

 

 

 

   
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