
NOCHES BLANCAS
Dedicado a R.C., con cariño
Pilar
Una pequeña y breve dedicatoria
Joven y apreciada amiga:
Porque un día -no sé si recordarás- me
contabas que por las noches tardabas en conciliar el sueño, y añadías que, amén
del insomnio, te ponías nerviosa, aquí tienes este poemario en prosa.
Creo que es conveniente saber sacar a todas
esas NOCHES BLANCAS todo su jugo. Si Morfeo te cierra la puerta de su palacio,
no maldigas y pierdas tu tiempo lamentándote en el umbral. Salta por la
ventana... ¿Quién te impide soñar despierta? ¿Quién te impide, aunque sea
ficticio, hacerte dueña de las mil situaciones que te puedas plantear?
Decía Santa Teresa que "la imaginación
es la loca de la casa". No estoy del todo de acuerdo... Porque tampoco son
muy felices quienes sólo viven de la realidad. La realidad puede ser muy parca
en acontecimientos que te lleguen muy adentro. Y no sólo eso: sino también,
algunas veces, hasta zafia y grosera. Con tal panorama ¿no dan ganas de crearse
un mundo saturado de hechos que resulten del agrado de uno?
Y puesto que cierto es que hay que tener los
pies en la Tierra, ¿por qué no aprovechar esas horas de la noche para vivir una
serie de acontecimientos que bien por su enorme dificultad, bien porque sean
imposibles en sí mismos, las realidad nos niega?
Ahí tienes la noche. Aprovéchala. Sueña. Si
no es durmiendo, en vela. Y aquí, R., tienes estos siete poemas que son otros
tantos cantos a la noche. Espero que sean de tu agrado.
Pilar
Madrid, 2 de octubre de 1987