| 5. NANA |
| Cantarás, dulcemente, una canción a
tu niño. |
| Cantarás unas nanas de amor y
amistad... |
| —Duérmete, mi cielo, duérmete mi
pequeño, |
| flor de otoño, lucero de la
mañana. |
| que vendrán días en los que
dormir |
| difícil te será alcanzar; |
| días en que a tu lado ya no estaré. |
| Mas hasta entonces, conmigo
podrás contar |
| y en mí encontrarás una madre y una amiga. |
| Porque te considero una
continuación mía, |
| y como bandera de cariño por
doquier te llevo. |
| Duerme ya mi niño, mi sol y mis
estrellas, |
| duerme y no pienses mas, mi
alegría y mi tormento. |
| Lucero radiante da mañana
hermosa de primavera, |
| cielo azul, campo da verde
hierba cubierto, |
| salpicado de amapolas, rosas,
margaritas... |
| Y llegará la noche cargada de
poesía |
| y con su negro manto nos cubrirá
y protegerá. |
| Cantarás dulcemente, quedamente |
| esa nana que tú misma improvisarás.
|
| Cantarás a tu hijo, a la dicha de
vivir; |
| al invierno y al verano, |
| a la dulce primavera y tosco otoño,
|
| cantarás... y el viento tu canción
llevará. |