13. NO PUDE POR MENOS

 

No pude por menos

que sonreírme

al escuchar su canción.

 

No pude...

Tal vez en aquel momento

debiere haberme callado.

Pero no supe evitarlo.

 

Una lágrima rebelde

asomó a sus ojos,

revelándome una amargura

que en su ser anidaba.

Y yo, cruel, me sonreí.