| 15. NUESTRO AMIGO SE HA IDO
Nuestro amigo se ha ido. Se ha ido, dejándonos solos; marchó para no volver...
Cual afilada hoja de cuchillo, se clavó en nuestro corazón un hondo y terrible dolor.
Mas, aunque sea difícil, conviene que nos saquemos esa gran espina.
Conviene que rehagamos nuestras vidas de nuevo. Debemos acostumbrarnos a algo muy duro: vivir sin él. |