| 53. ESTANDO LA NOCHE AZUL
Estando la noche azul, estando les estrellas brillando, vi de tus ojos claros unas lágrimas brotar.
Bajo la luz de la luna, en el tibio silencio, hasta lo más hondo de mi alma llegaban tus sollozos.
Fue la noche testigo de tu dolor... en silencio sufrido. No llores más, mujer, no llores más... que los luceros sienten pena de verte así.
No llores más, mujer, mira que hasta el viento torna su canción en triste gemido por verte así.
Alma de mujer, aprende de nuevo a
sonreír al mundo, a cantar a la vida.
Aprende muchacha, a soñar otra vez, con todo el optimismo del que puedes hacer alarde.
Aguarda muchacha, y verás la aurora nacer con toda su claridad.
Un rayo de sol iluminará tu alma nuevamente... para que no llores más. Para Águeda, que la tristeza
no ahogue su ser, con aprecio sincero y profundo. |